El filósofo surcoreano Byung-Chul Han afirma que la esperanza posee una tierna y bella audacia, así lo describe en su nueva publicación “El espíritu de la esperanza”, asegura que aparece cuando nos enfrentamos al abismo y al sin-sentido, abriéndonos a lo nuevo y a futuros inéditos. El País de España acaba de publicar un extracto del libro que ha resultado una revelación editorial.

El núcleo de su planteamiento filosófico contrasta fuertemente con la sociedad del miedo. Por ejemplo:
- El optimismo vs. la esperanza: El optimismo es pura positividad que desconoce la duda y el dolor. La esperanza, en cambio, asume la negatividad de la crisis y florece precisamente cuando el agobio vital o la desesperación son más profundos.
- La política del miedo: En una era marcada por el estrés, las catástrofes y la supervivencia, el miedo nos paraliza y nos aísla. La esperanza, por el contrario, actúa como un antídoto que nos impulsa a trascender el «yo» individual para construir un «nosotros».
- El coraje existencial: Como estado de ánimo fundamental, la esperanza nos lanza hacia lo desconocido y nos da la audacia de actuar para cambiar la realidad, no basándose en pronósticos de éxito, sino en la certeza de que las cosas tienen sentido.
Escribe REDACCIÓN REVISTA ETIQUETA







































