El cacao venezolano es el mejor del mundo. Así lo asegura el portal Web de Chocolates St. Moritz, reconocida marca en el país que procesa este rubro para los paladares exigentes.
De acuerdo con su publicación, las bondades de este fruto obedecen a una genética superior y a las condiciones naturales del territorio nacional, donde la diversidad de suelos, altitudes y microclimas favorece el cultivo de variedades excepcionales con complejas notas aromáticas frutales, terrosas y florales.


Por estas razones, la materia prima nacional sigue trascendiendo fronteras. Muestra tangible de ello es la reciente victoria de la firma estadounidense Amano Chocolate, que conquistó los principales galardones en los International Awards 2026 de chocolate artesanal bean-to-bar de Estados Unidos.
Su barra de chocolate oscuro, elaborada con cacao de Cuyagua, se alzó con la medalla de oro y la puntuación más alta en la categoría de origen (90.1 puntos), sumando además la máxima distinción como mejor fabricante. Asimismo, su tableta con leche a base de cacao de Ocumare obtuvo medalla de plata (88.0 puntos) y un nuevo galardón dorado en manufactura.
Con este resultado, la marca consolida un historial de triunfos respaldado por granos venezolanos, tras haber logrado reconocimientos con estas mismas cosechas en las ediciones de 2024 y 2025.

Ubicada en la cordillera Wasatch, Utah, Amano es una firma familiar dedicada a la producción artesanal en pequeños lotes. Fiel a su nombre, que en italiano evoca el trabajo hecho a mano y con dedicación, la empresa elabora chocolates de origen ético, veganos y con certificación kosher a partir de ingredientes de alta selección procedentes de Venezuela y República Dominicana.
Escribe REDACCIÓN REVISTA ETIQUETA







































