Hilos de identidad en el Caracas Design Week 2026

El diseño en la capital no solo se piensa; también se teje a mano. El Centro Comercial Vizcaya, en Baruta, se estrenó este fin de semana como escenario del Caracas Design Week 2026, transformando su Plaza Central en un epicentro de hilos, texturas y encuentros.

La fiesta textil arrancó el sábado 6 de junio con una apertura llena de movimiento. En la Plaza Central, la artista Carolina Rangel cautivó al público al intervenir en vivo un vestido de novia lucido por la modelo Gabriela Iostte, sobre el cual pintó delicadas flores con productos de Franco Arte. Al mismo tiempo, se inauguró «Vamos a tejer nuestras raíces», una propuesta interactiva que vistió el mobiliario del lugar con coloridas piezas hechas a mano, transformando por completo el entorno urbano.

El gran logro de la tarde fue la presentación de Anatomía de un Legado, un traje experimental que unió al Laboratorio de Moda de María Fernanda Pulgar con el crochet irlandés de Brigitte Hoffmann, de la academia Muselina. Inspirada en el florecimiento como resistencia, la pieza demostró cómo la tradición dialoga con la vanguardia. La energía creativa continuó el domingo en la sede de Muselina con una concurrida demostración en vivo de macramé.

Saberes ancestrales en la vitrina

La propuesta cultural seguirá activa en el centro comercial hasta el viernes 12 de junio. En el piso 2, la Fundación Tejidos de Dignidad presenta la exposición y vitrina comercial «Materialidades de Larga Memoria», una oportunidad única para adquirir arte auténtico directo de maestras artesanas de los pueblos Wayuú, Uwottüja, Kari’ña, Pemón, Warao, Arawak y Jivi.

El plato fuerte de esta agenda será el miércoles 10 de junio con el conversatorio «Guardianas del Legado». El encuentro reunirá a ocho maestras indígenas que viajaron desde distintas regiones de Venezuela, incluyendo el Amazonas, para debatir sobre su cosmovisión y un tema crítico actual: las tensiones entre la industria de la moda global y la apropiación cultural indebida.

Voces de la creación consciente

La jornada también se convirtió en un espacio de testimonios. El más genuino lo ofreció Evelia Serrano, una trabajadora social apureña que, a sus casi 90 años y tras tejer desde los seis, defendió el oficio como un generador de vida y conexión humana. Serrano, quien ha dedicado su pasión a la labor social confeccionando las primeras ropitas de los bebés de su familia y donando prendas a diversas comunidades, aprovechó el espacio para enviar un mensaje a la juventud.

«Los chamos deben trabajar con dedicación y educación», aseguró la artesana, ratificando su fe en el futuro. «Venezuela es el país más hermoso del mundo y se merece salir adelante con ciudadanos nobles».

En esa misma línea de formación, María Elena Ramírez, instructora de Muselina, destacó el impacto terapéutico y comercial del sector en el marco de la moda actual. Ramírez resaltó que técnicas tradicionales como el frivolité y el crochet irlandés hoy marcan pauta en pasarelas internacionales, e instó al público a ver en esta práctica una herramienta real para emprender y crear firmas propias.

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El toque de autor vanguardista lo puso el diseñador de moda y artista visual Rojas Villanueva, quien celebró su participación exhibiendo piezas de su colección «Marbella». Villanueva lució un diseño propio confeccionado 100% a mano y destacó que decidió traer esta propuesta al circuito de Baruta debido a que las prendas tejidas se encuentran actualmente en boga dentro de las tendencias globales.

Para Yolimar Benshimol, abogada, asesora inmobiliaria y facilitadora, el hilo trasciende el pasatiempo y se convierte en bienestar. Benshimol calificó la actividad como «la mejor terapia de relajación en un mundo agobiante», superior a cualquier técnica de mindfulness. Asimismo, aplaudió la ventana que ofrece este evento para motivar a los ciudadanos a aprender, intervenir su propia ropa y generar espacios que construyan mejores momentos.

La invitación queda abierta para recorrer los espacios de la muestra durante toda la semana; una excusa perfecta para conectar con lo auténtico y entender que, a través del textil, también se cuenta la historia de una nación.