Hay libros que se leen, y hay otros que se saborean. Ese es el caso de “Sabores del alma: universos culinarios entre el origen y la vanguardia”, el nuevo tesoro editorial presentado en Caracas bajo la alianza estratégica de Bancamiga y Mastercard. Más que un recetario tradicional, este volumen es una crónica viva sobre cómo la alta cocina en Venezuela ha logrado posicionarse en las grandes ligas de la gastronomía global.

La cita tuvo lugar en los elegantes espacios de la Quinta Esmeralda en Chacao. Allí, entre historias de fogones y aplausos, se celebró la presentación del registro de los históricos encuentros ocurridos entre 2024 y 2025 en el país, cuando figuras consagradas de la legendaria Guía Michelin, como Massimo Bottura, Norbert Niederkofler y Andoni Luis Aduriz, visitaron suelo venezolano para fusionar sus técnicas con la riqueza de nuestra despensa local.
Con la pluma de destacados periodistas de la talla de Giuliana Chiappe, Nahir Márquez, Rubén Rojas y Larissa Hernández, el libro teje un puente perfecto entre los referentes mundiales y el talento criollo. En la presentación, José Simón Elarba, Presidente de la Junta Directiva de Bancamiga, explicó con orgullo que el proyecto fue concebido como un gran platillo, cuidando cada ingrediente para dejar una huella imborrable en la cultura y la gestión nacional. “Creemos en experiencias que unen a la gente y transforman mundos”, apuntó.

La obra da voz a la vanguardia caraqueña que hoy brilla en las mesas de restaurantes insignes como Cordero (Issam Koteich), Toro (José Antonio Casanova), Vizio (Claudia Crisante) y Bocca Di Lupo (Juan Hernáez). Hernáez, de hecho, celebró que las instituciones dediquen esfuerzos a documentar esta «edad de oro» de la gastronomía local, destacando que el sector vive una evolución técnica e internacional innegable.
Pero el libro no se olvida del origen. En un aplaudido gesto, dedica páginas completas a los artesanos de la tierra y el mar que proveen la magia, desde los mejillones de Pilar Cabrera y los chocolates de Miguel Rodríguez, hasta las propuestas de Carlos Bejarano y Octavio Teruel. Asimismo, el volumen funciona como un aplauso para la diáspora que lleva la bandera de Venezuela a lo más alto de la Guía Michelin mundial, con nombres propios como Ricardo Chaneton en Hong Kong, Santiago Fernández en Tokio y Enrique Limardo en Washington.
Esta joya del Fondo Editorial Bancamiga demuestra que, cuando el propósito corporativo y el amor por lo nuestro se juntan, el resultado es sencillamente extraordinario, un pasaporte en papel que lleva la esencia de Venezuela directamente a la mesa del mundo.
Escribe REDACCIÓN REVISTA ETIQUETA





































