¿CÓmo organizo mi lista de bodas?

Muchas veces se habrán preguntado cómo armar la lista de bodas y no han encontrado una respuesta, una guía que los convenza. Aunque cada quien es libre de escoger regalos en esta ardua labor de formar ítems para que los invitados guien sus regalos, nos atreveremos a recomendarles algunos pasos que seguro le ayudarán.
El primer paso a tener en cuenta es, si ya conviven o estrenarán un nuevo hogar. Si la respuesta es que armarán una nueva casa, entonces deberán contar como primera solicitud a los invitados, todo aquello que tenga relación con la decoración, la cocina o la ambientación de la casa. Esto significa que pueden armar una lista que contenga cristalería o aquel juego de cubiertos para acompañar una elegante mesa de agasajo.
En segundo lugar, si ya viven juntos en pareja, tal vez sea conveniente pensar en armar una lista de bodas que contenga algún elemento que siempre quisieron y no han podido adquirir. Puede ser un viaje de bodas, un cuadro o tan simple como objetos de renovación del hogar. A veces sucede que deben realizar reformas en la casa y no cuentan con los materiales o el dinero suficiente para llevar a cabo esa operación, pues entonces aquí tienen una excelente oportunidad. Pueden contar con un servicio de lista preestablecida a tal fin y los invitados abonan parcialidades para que los novios después escojan lo que desean.
Todo tiene que ver con el estilo de cada pareja y con las actividades que realizan a diario. Eso si, la forma de hacer la lista y darla a conocer a los invitados reviste gran importancia. En este sentido, el buen gusto debe estar presente.

El recuerdo de la boda
Otro pequeño y gran detalle es el presente que se dará a los invitados de la boda, tradición que proviene de épocas ancestrales, en la que los novios regalaban como recuerdo de su enlace unas figuras que simbolizaban la unión. Según el país de donde provenían sus antepasados el regalo variaba, pero siempre tenía un simbolismo que, con el correr del tiempo, se ha ido adaptando y, si bien se mantiene la tradición de regalar algo a los concurrentes, la propuesta fue evolucionando en torno a la utilidad que puede dársele a ese recuerdo o a la originalidad del mismo.

En este punto es donde más difícil se vuelve a veces la elección del souvenir que se le entregará a los invitados. En muchos casos los novios no quieren entrar en el mismo estilo de los recuerdos que han recolectado de todas las bodas a las que han concurrido y es por eso que la mayoría de las parejas saben las dificultades para lograr originalidad ¡Pero no desesperen! Hay muchas opciones.
La imaginación y la creatividad son importantes en esta materia. Puedes pensar en regalos que tengan un objetivo de practicidad y que tengan un uso para quien lo recibe. Ese tipo de elementos pueden ser artículos como destapadores, sacacorchos, servilleteros, portarretratos, anotadores y cada uno de ellos con un toque particular que lo hagan especial y adornado a tono como souvenir de su boda.

También muchas veces se acostumbra a regalar pequeñas velas aromáticas y pueden ir dentro de una suave bolsita de seda, con un lazo de raso cerrando el paquetito, lo que le dará un toque estelar. Lo mismo se hace con sahumerios o mini jaboncitos con forma de pétalos de rosas que se pueden utilizar para un baño de inmersión y relajante o aromatizante de los baños.
Si no quieren algo relacionado con adornos de casas o con utensilios prácticos, pueden pensar en algo tan original como accesorios para las damas y los caballeros invitados. A saber, broches para el cabello o prendedor para las damas y para los hombres unos gemelos para camisa.

La lista puede continuar, todo depende del presupuesto, las ideas y, por supuesto, de la originalidad para garantizar un “recuerdo con amor” y agradecimiento de los invitados por igual.
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