Usuario Contraseña ¿Olvidaste tu password?| Registrate
Registrate y recibe nuestro NEWSLETTER
Newsletter
 
Buscar
Historial

daniela tugues, duende gitano
el elevador


“Seis de la tarde, viene la noche, me pongo mi mejor vestido, labios rojos y una flor se enamora/ando, libre al baile, suelto el rostro. Los corazones laten, los tacones queman/Respiro y la piel se hincha. Amanece como siempre, sonrío contenta, y este intenso ser mío, agradece el nuevo día.” La mujer bautiza al recién nacido poema como Noche, lo lee en voz alta para dar fin a este encuentro de piel de gallina, y lo firma: Daniela Tugues.

Es quizás la bailaora venezolana más reconocida internacionalmente. Fue invitada especialmente a la madre patria para dar un taller de flamenco latino -lo que se ha convertido en toda una disciplina incentivada por ella misma- en el Centro de Arte Flamenco y Danza Española Amor de Dios, la primera y más antigua escuela flamenca del mundo. Además, ha recorrido gran parte del mundo con la gira Venezuela Viva, cuyo próximo destino será Alemania.

Cuando está en el país, aprovecha para dictar talleres intensivos a los que acuden multitudinariamente, alumnas de todas partes de Venezuela. En diciembre, funge como la potencial coreógrafa del Cascanueces Flamenco, montaje que repetirá este año otra temporada de éxito.

Sin embargo, se confiesa amante del flamenco puro y tradicionalista, ése que se baila en formato pequeño, en media luna, donde te rompes la ropa, te sueltas el moño y la pasión desenfrenada te lleva a los límites más insospechados de la expresión. Ese flamenco en el que aflora el duende que sale del vientre dispuesto a adueñarse de todo.

Para Daniela, no puede hablarse de la noche flamenca si no se habla de ese duende, de ese “sentimiento” que saca a relucir quién eres realmente. Sin su llegada, no es posible emoción alguna, y así lo afirma Federico García Lorca en su ensayo Teoría y juego del duende.

El flamenco adopta a ese duende como impulso para recorrer el universo, porque precisamente es un baile libre, una expresión de un pueblo y un arte que nunca pasará de moda.

Con un carisma encantador, Daniela y su duende se enfrentan al mundo, aspirando robarle los aplausos a la noche y regalar una experiencia de vida a todo aquel que desee disfrutar de un flamenco desgarrador y combinarlo con los placeres de la nocturnidad. Plena, atrevida y sencilla, se enorgullece: “El flamenco me ha dado centro. Creo en él y en mí, como persona que ha luchado por lo que quiere…y los gitanos me han dicho ‘Olé’.” Re-merecido. ¡Hala guapa!

Danielatugues.com

Escribe MARYSOL GÓMEZ COVA
Fotografía NATALIA BRAND / Asistente ANITA CARLI


 

.

 

Bookmark
   
 
Vitrina